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Soulless Faith, teloneando a Soilwork en la capital uruguaya (Foto: ©Gianfranco Giudici)

Son jóvenes, como músicos, banda y propuesta. Gustan de artes como la música, cine y literatura, reflejadas en sus letras. En menos de cuatro años han pasado de una sala de ensayo de barrio a ser teloneros de bandas de trayectoria como Soilwork en Montevideo. Fueron el “tapado” del concurso Metal Battle For Wacken en 2015 y ganaron el mismo en su edición 2017 por medio punto. Con ese duro handicap y  su CD debut en mano “No Life Till Death” por el sello brasileño Dies Irae, llegaron a la mitad de la tabla de clasificación en Alemania. Recientemente y junto a sus “socios” Apneuma, fueron el acto soporte de Dark Tranquillity en el Teatro Vorterix (Buenos Aires).

De todo esto y de mucho más, hablamos hace unos días con el guitarrista Sabra Soulless y el vocalista Claudio Risso (los demás son el guitarrista Julio Ávila, el baterista Federico Figueroa y el bajista Rodrigo Polanco), ambos parte vital de una de las bandas más destacadas de la que parece ser una floreciente nueva ola del metal uruguayo.

El origen de la banda es diverso, con gente que proviene de diferentes estilos y estéticas dentro de la movida uruguaya: Rotten State, Sentencia, Territory, Apneuma, Torquemada… ¿Cómo llegan a Soulless Faith y el concepto del nombre? ¿Son una banda conceptual de metal extremo?

Sabra Souless: Yo diría que el lazo que unió el proyecto desde un primer momento fue nuestra fuerte amistad. Luego fuimos uniendo los conceptos que individualmente teníamos acerca del género que queríamos tocar, de la estética que queríamos usar, las temáticas de las canciones, etc.  Creo que somos una banda que se interesa mucho en el contenido y en cómo presentarlo al público; eso hace que nos vayamos inclinando por temáticas y estéticas con un hilo conductor en común y que trabajemos en tópicos que inspiran esa estética que queremos evocar.

Claudio Risso: Con respecto al nombre de la banda, corresponde a un título un tanto paradójico que procura transmitir el concepto de lo finito del ser, de la idea de que nuestro tiempo de acción es el presente y si bien en algún punto dicha paradoja puede sonar anti-religión, el concepto que lo inspira es el pensamiento de que nuestro pasaje por el mundo tiene que ser de conciencia, objetividad y tener los pies sobre la tierra. Parte de que hoy este proyecto sea lo que es y nos guste tanto lo que hacemos, se genera gracias a esa mezcla de corrientes, esos diversos caminos por los que hemos andado previo a integrar este proyecto; todos tenemos ideas que aportar en todos los órdenes que involucran a la banda y nuestra consigna es ir midiendo qué combinaciones de esas ideas forman lo que queremos que se identifique al ver o escuchar Soulless Faith.

DEFENSORES DE LA FE

Desde el mismo nombre de la banda, uds. manifiestan cuestiones filosóficas, políticas y hasta teológicas. El hombre, la creencia, la deidad, el camino de la humanidad, marcan puntos de inflexión en las letras. ¿Qué les lleva a eso?

Sabra: Considero que es debido principalmente al interés individual que tenemos por esos tópicos y a las horas de reflexión que les dedicamos, y son esas mismas cuestiones que generan ese caudal profundo y filosófico que se puede trasladar a un plano artístico, en el que se muestran con una estética que coincide con lo que queremos crear; la música nos regala la posibilidad de que nuestras dudas y cuestionamientos personales sean transmitidos a un público de diversas formas y nos gusta aprovecharlo.

Claudio: En parte es el motivo de que nos guste cuidar los conceptos líricos en la misma medida que procuramos cuidar la transmisión estilística que acompaña a la canción. No solo pensamos mucho el “qué” sino también el “cómo”. Es mucha la pasión que tenemos por encontrar ideas y son muchas las ideas que surgen acerca de cómo queremos hacerlo.

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La banda dejó todo en la final del Metal Battle 2017: el esfuerzo dio sus frutos (Foto: ©Marcos Guerin)

Hay una serie de cambios de integrantes iniciales y empiezan a rodar con buena opinión y aceptación del público. ¿Cómo fue lo de presentarse al Metal Battle 2015? La gente los vio como “un tapado”, “una promesa en breve”. Enseguida empezaron a tocar seguido y hasta a telonear a bandas internacionales…

Claudio: Comenzamos a ensayar como banda completa a finales de 2014, pocas semanas antes de sacar el primer demo de la canción “Dying God”. Necesitábamos un motivo por el cual poner en marcha el motor y por eso decidimos inscribirnos en la edición del Metal Battle 2015, que se iba a estar realizando pocos meses después. Lo tomamos como un proyecto en sí mismo, en el que teníamos que tener cierta cantidad de canciones compuestas y ensayarlas lo suficiente como para que el debut fuera un show corto -por las reglas del mismo concurso- pero suficientemente sólido para que sirviera como puntapié inicial. Hubo gente cercana a la banda que encontró potencial en nosotros y nos lo hizo saber enseguida, eso ayudó a que nos tomáramos más en serio ciertas cosas ya que había gente mirándonos de cerca. La evolución de la banda ha sido muy significativa para nosotros, de muchas formas. Hoy sabemos lo lejos que estábamos de lo que buscábamos cuando empezamos y somos conscientes de todo lo que nos falta transitar para estar satisfechos.

Sabra: Sin dudas el hecho de que una buena cantidad del público nos conociera de nuestras anteriores bandas, abrió la puerta a que hubiese cierto interés en ver que estábamos preparando, sumado al hecho de que el demo de “Dying God” se había lanzado pocos meses antes del primer show y habíamos recibido una muy favorable respuesta de quienes lo habían escuchado.

DE URUGUAY AL MUNDO

En los últimos años, se ha hecho común la gran cantidad de visitas de bandas del exterior. ¿Afecta al medio local? ¿Es positivo telonear a bandas internacionales, les muestra por dónde va el camino y formas de trabajo en el exterior? ¿Está la movida uruguaya tan lejos del mundo?

Claudio: Acá en Uruguay tenemos bandas que están trabajando a un nivel muy bueno y sin dudas comparable al internacional. Cuanto más bandas internacionales pisen nuestro país, más oportunidades de aprender de ellos tendremos y más empeño le pondremos a profesionalizar nuestras bandas, es cuestión de contagiarse de esa cabeza de hacer las cosas bien sea como sea. Dar un buen show, cuidar el sonido, las luces, la puesta en escena, etc.

Sabra: Creo que hay que tener en mente que todos los músicos que ahora son mundialmente conocidos, son personas que en algún momento aprendieron cómo hacer lo que hacen, se dieron la cabeza contra la pared cientos de veces pero nosotros no los vimos. Verlos de cerca ayuda a recordar que son seres humanos normales, a dejar de pensar que nuestras metas son inalcanzables, ayuda a que elijamos metas a corto plazo y a medida de ir progresando, vamos a ir pareciéndonos más y más. Y no hablo solo de Soulless Faith, hablo de todas las bandas. Los músicos de bandas gigantes lo dicen todo el tiempo y no les queremos creer, pero antes de llenar un estadio, sudaron escenario para 30 personas, sonaron mal, dieron shows feos, pero no pararon, se esforzaron en crecer y aprender. No es magia negra, creo que es cuestión de trabajo y tiempo.

Esta nueva generación del metal uruguayo tiene la particularidad de tocar fuera de la etiqueta de un estilo. Ustedes comparten escenario con propuestas diversas como Crystal Gates (metal sinfónico), Epsilon (thrash old school), Sentencia (thrashcore)… ¿Esto ayuda a sacar al metal uruguayo de los casilleros mentales?

Claudio: La escena metalera en Uruguay va creciendo y aunque pueda parecer que va a pasos lentos, es muy constante. La gente nueva que va llegando todos los días no sabe quiénes somos, por qué tocamos lo que tocamos o con quién compartimos una gran amistad de años y casi que el sentido común popular espera que pueda haber rivalidad entre bandas de distintos generos y subgeneros del rock y metal. Pero está en nosotros, las bandas y el público, mostrar que no hay rivalidades sino gustos diversos y ganas de tocar distinta música. Por eso nos encanta participar de shows donde compartimos escenario con bandas amigas, con integrantes que consideramos hermanos, promoviendo el hecho de que todos peleamos por un objetivo en común y es que nuestra escena siga creciendo en base a la unión.

Sabra: Una cosa que los amigos de Epsilon hicieron y nosotros empezamos a copiar, es usar merchandising de bandas locales arriba del escenario. Es un detalle, pero que ayuda a crear lazos entre bandas y a dar una imagen real al público de que realmente todos trabajamos bajo una misma bandera de respeto, trabajo y música. Quisimos hacerlo así en nuestro show en Wacken y tocamos con no solo remeras de las bandas finalistas del Metal Battle Uruguay, sino también de algunos medios como Valvular TV, Rise! o El Lado Oscuro Radio porque son todos protagonistas de nuestra escena y usar su merch, es dar difusión, por más mínima que sea y brindar apoyo.

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LA VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE

“No Life Till Death” es vuestro primer trabajo discográfico. ¿Cómo se compuso y llegaron a él?

Sabra: No es más ni menos que los primeros dos años de banda reflejados en un disco. Literalmente unimos todas las canciones que veníamos tocando, dedicamos cierto tiempo a hacerles pequeños arreglos a las composiciones originales y lo plasmamos. Es la maldición del primer disco y a su vez la bendición de tener un producto ultra orgánico y natural, donde no se busca llegar a un resultado específico, sino que vas con las ideas de cómo te imaginás que debería sonar y ser. Vas descubriendo cómo sonás y cómo son tus canciones. En el proceso, entendés cuál es el sonido de tu propia banda, porque hasta que llega el momento de escuchar el disco entero, en el orden elegido y con el sonido definitivo, no sabés qué transmite una obra completa de Soulless Faith. Así, conocés la faceta individual de cada canción o cómo es un show en vivo de la banda, pero es muy diferente darle play y tener 40 minutos de canciones tuyas propuestas como una obra entera.

Claudio: Son canciones que fuimos creando sin el pensamiento asimilado de que en algún momento formarían nuestro primer disco, entonces hay cosas que tal vez no resultan ideales a nuestros ojos y oídos. Hay muchas influencias variadas y temáticas diversas, pero tampoco podría decir qué cosa le cambiaría, ya que el resultado final nos agrada mucho y quedamos muy conformes con el producto. Sin dudas lo tomamos como aprendizaje para saber qué camino nos gustaría tomar para los próximos discos.

En las letras hay notorias referencias a la literatura de Edgar Allan Poe, Clive Barker y, tal vez, al compatriota Horacio Quiroga. ¿Por dónde viene esa lectura y aporte?

Sabra: Inicialmente se dió por simples ganas de basar alguna que otra letra en obras literarias que nos gustaran; como una cosa aislada. Claudio es fanático de los cuentos de Clive Barker y fue así como comenzó la idea de “This New Hell” que se basa en “Down Satan”. Luego Julio puso sobre la mesa crear una letra basándonos en “El Corazón Delator” de Poe y de ahí surgió “They Know”. Naturalmente fuimos encontrando satisfacción en ese recurso y comenzamos a plantearnos la idea de ir más allá. Al día de hoy, estamos en el proceso de composición y preproducción del próximo disco en el que todas las canciones se basarán en una obra literaria distinta y la idea es que si bien el contenido será de lo más variado, la constante o lo conceptual que aportará cada obra será la oscuridad que transmiten.

Claudio: No serán cuentos de terror ni nada por el estilo; inclusive tratamos de que no esté demasiado cerca de ese género. Estamos escribiendo en base a tópicos incómodos, a poemas que perturban, a la locura, la desolación que transmiten las descripciones de algunos escritores. Obras de artistas que en algún momento de la historia fueron tachados por transgresores y que hoy son referentes.

El cine también forma parte de la paleta de colores de sus composiciones. ¿Forma parte de un erario cultural propio, personal o también de la multidisciplinareidad de la vida del músico uruguayo de hoy?

Claudio: En realidad el cine es influyente en cuanto a lo estético de la lírica, de cómo queremos representar nuestras historias, o cómo nos imaginamos que pueden lucir las letras si fueran reflejadas en una pantalla, pero no diría que es una referencia precisamente. Es acertado precisamente lo que decís, es parte de la paleta de colores.

Uruguay en el mundo es sinónimo de fútbol, tango, literatura y música: el candombe. ¿Por qué ninguna banda le pone el pie a ese ritmo y lo adapta al metal?

Claudio: Hace alrededor de 7 u 8 años, la banda Through The Eyes Of Perversion lo hizo y el producto estaba muy bueno: metal y candombe. Supongo que va en una cuestión de gustos e intereses. Particularmente nosotros no tenemos interés en innovar con fusiones de ese tipo, nos gusta mucho la ya clásica fusión de las melodías tradicionales del heavy metal, mezcladas con la brutalidad del death metal, el groove del hardcore por momentos y la velocidad del thrash y por eso nos encanta el death metal melódico. Inclusive la cantidad de corrientes y mezclas que tiene este subgénero nos permite variar muchísimo de influencias y jugar con recursos de los más variados.

Sabra: Sepultura en Brasil ha demostrado que ese tipo de fusión es muy bienvenida al oído del público metalero. Músicos como Igor Cavalera determinaron un estilo muy característico influenciado por su música autóctona. Seguro que cuanto más gente conozca el abanico de posibilidades que brinda el metal, más fusiones interesantes y ricas van a salir a la luz. Impureza en Francia mezcla las raíces españolas de sus integrantes con el metal y logran algo increíble donde el flamenco y el black metal hablan un mismo idioma y convergen en un punto en común.

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Teloneros de Dark Tranquillity en Buenos Aires, otra noche consagratoria (Foto: ©Marcos Napolitano)

LO IMPORTANTE ES COMPETIR

Son la única banda sudamericana con un integrante que concursa dos veces en Alemania (N. Federico Figueroa fue baterista de Rotten State). ¿Cómo se dio ese ingreso y en qué benefició a su participación en Wacken en Alemania?

Claudio: Fede está en el proyecto desde que Soulless Faith no tenía nombre y era un embrión allá por el 2012. Es un gran baterista pero primero que nada es un gran amigo y esas son dos cualidades que aportan muchísimo en el curriculum vitae de un músico. Su experiencia con Rotten State en Wacken 2013 le enseñó mucho y enriqueció su visión, por lo que siempre sus aportes tienen como eje ese aprendizaje que brinda haber podido ver con sus propios ojos a bandas increíbles en un contexto cuasi fantástico como lo brinda ese festival.

¿Por qué deciden repetir la experiencia del Metal Battle en 2017? ¿Cómo fue ganar por medio punto a sus “socios” de Apneuma en la final?

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(Foto: @Gianfranco Giudici)

Claudio: Para nosotros fue la primera vez que concursamos con intenciones de realmente pelear el premio. En 2015 participamos por, más que nada, tener la oportunidad de debutar en una fecha con buenísimas bandas y mucho público. Ganar en 2017 fue una sensación surrealista porque nosotros nos enfocamos en trabajar incansables horas en pro de conseguir el producto que queríamos tener para mostrar, cuidar detalles de puesta en escena, pulir mucho la ejecución y mejorar nuestro show en sí mismo. Soñamos mucho con llegar a ese objetivo final de tener el premio, pero nuestra prioridad era dar lo mejor y estar tranquilos y contentos de haber dado el 100% que teníamos para dar hasta ese momento. Y al final se nos terminó dando.

Sabra: Tenemos la suerte de que tanto la gente de Apneuma como Crystal Gates y Scombro son amigos nuestros, y fue una fecha increíble porque todas las bandas dieron shows excelentes y como se dijo en comentarios por las redes sociales, “¡Quien seguro gana, es el público!”, y ese día todos fuimos público en algún momento y pudimos disfrutar de shows ultra profesionales donde las bandas dejaron todo de sí, donde realmente se vio el potencial que existe en nuestra escena local.

Días antes de esa final, fueron teloneros de Ossuary, una banda fundamental y pionera en los años 90’s en lo que a metal extremo uruguayo se refiere. ¿Qué tal la experiencia de compartir tablas con referentes de vuestra anterior generación de metal?

Sabra: Más que nada fue un placer poder compartir escenario con amigos como Marce y Nico de Ossuary, quienes siempre tuvieron muy buena amistad con algunos miembros de Soulless Faith. Desde que arrancamos este proyecto no han dudado en extendernos su apoyo. Por ese motivo no solo fue un gran honor ser parte de esa histórica fecha, sino que también fue un placer ver a buenos amigos tocando esas canciones en un escenario. En lo particular, fue la primera vez que tuve posibilidades de verlos en vivo.

E inmediatamente llega el álbum debut. ¿Cómo llegaron a editarlo con un sello brasileño (Dies Irae) que los distribuye en América y el mundo? ¿No hubo propuestas locales?

Claudio: Lamentablemente, a nivel local hoy en día no hay sellos discográficos que realicen ese tipo de producción. Una de las desventajas es que el comercio de CDs no está en auge y que no tengamos disquerías especializadas ni mucho menos fábricas en nuestro país. Tuvimos la suerte de que Dies Irae se interesó en el metal uruguayo y actualmente está haciendo un gran trabajo con muchas bandas nacionales, re-editando material histórico del metal uruguayo y permitiendo que las nuevas generaciones puedan acceder fácilmente a bandas que, de otra forma, no tendrían ni oportunidad de escuchar.

Sabra: Se dio por el azar de la vida que un día conocí a Ader Jr. de Dies Irae, mientras él buscaba discos de metal uruguayo en una disquería donde yo trabajaba y desde ahí fuimos haciéndonos buenos amigos. Cuando tuvimos el disco pronto y lo escuchó, nos envió una review contándonos su opinión detallada casi que canción por canción; afortunadamente era muy de su agrado y nos pusimos inmediatamente a trabajar ambas partes para poder editarlo antes de nuestro viaje a Alemania.

Claudio: No solo son increíblemente profesionales, sino que el principal motor que los mueve es la pasión que sienten por la música. Y eso se nota en cada gestión que realizan, en el cuidado de los detalles y en el trato que tienen para con el músico.

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Soulless Faith rockeando el Wacken (Foto: ©Hugo Miguel Delgado)

EL MILAGRO ALEMÁN

2017 marca la presencia de Soulless Faith en Alemania. Por tercera vez concurre una banda uruguaya al Wacken Open Air. ¿Cómo fue la experiencia con la escena del concurso y el festival? ¿Hicieron buenos contactos para futuros trabajos de la banda?

Claudio: Allá tenés la oportunidad de hacer contactos cada cinco minutos. Estábamos en el epicentro del mundo del metal y procuramos aprovecharlo al máximo. Fue la gran oportunidad que nunca esperamos tener, no solo para hacer contactos, sino para llevarnos aprendizajes más que fundamentales para los próximos proyectos que pretendemos embarcar. Tenemos ya algunas cosas habladas y probablemente nuestro próximo disco tenga sorpresas sin precedentes, pero el tiempo lo dirá.

Sabra: Algo que uno suele olvidarse -y estando ahí lo ves todo el día y lo tenés muy presente- es que los ídolos son gente común. El staff de un evento con esas características lo tiene muy claro. Me parece increíble afirmar que realmente la organización de uno de los festivales más grandes e importantes del mundo nos trató con la misma altura que a nuestras bandas referentes con las cuales compartimos escenario. Eso es impagable y es indescriptible ver cómo para desconocidos que están acostumbrados a tratar con cientos de músicos, vos sos igual de importante. Los técnicos de escenario salen corriendo a solucionarle un problema a Annihilator y con la misma cara salen corriendo a solucionarle otro problema al guitarrista de la banda uruguaya del Metal Battle… Son experiencias que enseñan mucho.

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Más de SF en el Wacken: una noche con todas las luces (Foto: ©Hugo Miguel Delgado)

Seguramente la experiencia de abrir para Soilwork y Dark Tranquillity forma parte de etapas y “un antes y después” de ello. ¿Que sintieron cuando parte de los músicos de estas bandas apreciaban vuestra propuesta desde el mismo escenario? ¿El metal uruguayo y sudamericano está tan lejos de Europa como antes?

Claudio: No, el metal uruguayo no está tan lejos del europeo. Al menos eso creo yo y creo que podría estar muchísimo más cerca, pero es un proceso que está activo y se nota en cada show local. Las bandas ambicionan dar mejores espectáculos, no se conforman fácilmente. Seguramente ahora salen a buscar lo mismo que salían a buscar las bandas hace 25 años, pero hoy contamos con un mundo globalizado, información libre en Internet, más recursos y herramientas accesibles. Algo que estamos aprendiendo las bandas es a aprovechar esos recursos que tenemos y jugar de alguna forma con la no ideal pero hoy en día fundamental “multifuncionalidad” en los miembros de las bandas; uno tiene que ser diseñador gráfico y community manager, otro tiene que saber de técnicas de grabación y mezcla, otro tiene que tener habilidad para ejecutar tareas, gestionar y organizar la logística de los shows y un infinito etcétera que se extenderá según qué cosas vayan siendo necesarias.

Sabra: No puedo explicar cómo se sintió ver a tres miembros de Soilwork viendo nuestro show cuando abrimos su concierto en Montevideo. Ni lo esperábamos ya que entendemos que son músicos que están de gira constante y son decenas de bandas las que abren sus shows cada semana. Vienen cansados de viajar, quieren tocar, ver a su público y poder irse a descansar un poco antes de su próximo show. Entonces lo valoramos muchísimo y, como bien decís, fue un antes y un después en nuestra banda. El show con Dark Tranquillity fue similar en ese sentido, ya que sin esperarlo, nos encontramos con Mikael Stanne viendo nuestro show desde el costado del escenario, tomándose un trago… Realmente cada cosa vivida parece un sueño hecho realidad. Hay un enorme camino por recorrer ya que esto recién empieza y esperamos seguir cumpliendo sueños.

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Infierno guitarrero en el Wacken (Foto: ©Carlos Musetti)

EUROPA EUROPA

En suma, ¿cómo aprovecharon en concreto el paso por el festival Wacken?

Sabra: Tocar en el Wacken significaba una oportunidad única para hacer networking con promotores y decenas de bandas. Hicimos mucho trading de discos con gente de otros continentes entregando más de 60 ejemplares de “No Life Till Death” en 4 días. Medios de prensa de varios países nos entrevistaron. Fuimos a pararnos cara a cara con los protagonistas del metal mundial y tenían que saber que estábamos ahí, no íbamos a pasar desapercibidos. Tuvimos que planificar ciertas estrategias para saber cómo hacer lo que íbamos a hacer y acá se muestra en acción lo que te decía Claudio anteriormente acerca de la multifuncionalidad: todos tuvimos que realizar ciertas gestiones allá, cubrir terreno para hablar con la mayor cantidad de gente posible, andar averiguando a quien convenía hacerle llegar discos o tarjetas de presentación.

Claudio: Sabra llegó a recorrer la tienda de prensa entera, hablando con toda la gente que ahí se encontraba y dando a cada quien una tarjeta de presentación que contenía una foto de la banda, nuestro logo, información de contacto, redes sociales, etc. Luego, dependiendo de cómo esa persona reaccionaba, le dabamos un disco y hasta terminamos haciendo una nota para Vorterix de Argentina con el Knario de Plan4. En diferentes momentos del día todos hicimos cosas similares, a algunos les tocó enfocarse en el campamento donde estaban las demás bandas y donde también acampaba la prensa. Ahí conocimos a los muchachos de Abinchova de Suiza, Domination de Grecia, Detraktor de Alemania y muchas personas geniales de increíbles bandas.

Sabra: No es un trabajo fácil, puede sonar a que uno está allá para tomar cerveza y pasarla bien, pero nosotros fuimos a trabajar. Muchas personas con las que intenté hablar se negaban a aceptar una tarjeta, me ignoraron y no tuvieron buena onda en absoluto, pero es parte del oficio, digamos. Nos quedamos con el recuerdo de haber conseguido cosas muy insólitas, como darle nuestro disco a Thomas Jensen, fundador del festival y que lo aceptara con una sonrisa.

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Final del Wacken, con la bandera uruguaya como digno telón de fondo (Foto: @Carlos Musetti)

¿Cómo fue compartir backstage con bandas históricas tan importantes como Mayhem, Witchery  y haber estado en el mismo lugar con Annihilator, Flotsman And Jetsam, Aborted, Nile, Brujeria, Napalm Death, Sacred Reich…?

Claudio: Si el hecho de asistir como público al Wacken es indescriptible, imaginate lo que cuesta intentar describir la sensación de presenciar el show de un referente que seguís desde hace mucho tiempo atrás del escenario… Cruzarte con Henry Rollins o que tu carpa de backstage esté a pocos metros de la de Annihilator o ver a los músicos de Aborted descargando sus propias cosas de la camioneta detrás del escenario, son cosas que rozan lo surrealista.

Sabra: Es una experiencia que no se puede explicar con palabras, ver que nuestra carpa de backstage en Wacken Open Air sería la misma que alojaría bandas del calibre de Nile o Soilwork en los días siguientes. O que estábamos a metros de los míticos Mayhem fue totalmente increíble pero a la vez palpable y real, lo que terminó siendo al fin y al cabo… ¡una lección única!

¿Creen posible que una banda uruguaya gire por Europa en unos años? ¿Por qué no aprovecharon para hacer una mini gira propia?

Sabra: Lamentablemente somos personas con trabajos normales, familia, y responsabilidades cotidianas, lo que genera que el estar más tiempo en Europa y planear una gira no fuera posible en esta oportunidad. De cualquier forma, está en los planes a futuro sin dudas. El planteamiento para realizarlo debe ser muy serio y estratégico. No queremos ir de vacaciones a tocar una o dos veces. Si logramos volver a Europa, desde el vamos nuestro objetivo será pisar la mayor cantidad de escenarios posibles y seguir compartiendo con las bandas que tuvimos la oportunidad de conocer en Wacken.

Claudio: Fuimos con una meta grande y muy concreta, que tenía como centro estratégico el festival y captó toda nuestra atención y despliegue de fuerzas estando ahí. Con respecto a una banda uruguaya girando en Europa… ¿por qué no? Es cuestión de que nuestras bandas locales sigan trabajando y profesionalizándose.

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Más de la final del Metal Battle: no se ganó por penales, pero casi… (Foto: @Gastón Zunino)

¿Qué les depara el resto de 2017 y qué aguarda en el 2018 para Soulless? ¿Están preparando un nuevo trabajo de estudio?

Sabra: Tenemos shows planeados para el resto de 2017, volveremos a Buenos Aires en noviembre y tenemos tres shows en el interior del Uruguay ya confirmados, además de otro en Montevideo. Pero como contaba anteriormente, ya estamos comenzando la pre-producción de las canciones para el segundo disco, con todo el trabajo que entrar nuevamente en ese proceso conlleva. Estamos muy ansiosos por todo lo que se viene y especialmente por algunas sorpresas que se están cocinando.

Claudio: Siempre es una aventura tremenda meterse en un proyecto como el de un disco y en este caso queremos poner en práctica todo lo que aprendimos en Alemania y todo lo que aprendimos de “No Life Till Death”. La ambición es otra y nos genera mucha ansiedad, además de que demanda mucho esfuerzo y tiempo. Seguiremos disfrutando mucho de lo que hacemos, a la vez que seguimos extendiendo nuestros límites y abriendo fronteras.

 

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Ernesto Sclavo Pereira

Ernesto Sclavo Pereira

Ernesto es uruguayo, periodista e investigador en Cultura General (música en particular), diseñador gráfico e ilustrador. Corresponsal de MADHOUSE durante su edición en papel, también trabajó para diversos medios -diarios, revistas, webs, radios, etc.- como La Hora Popular (Suplemento García), La República, El Observador, Semanario Brecha, , Heavy Rock y Kerrang (España), Pelo, Metal, Mellotron, Generación X y TNTRadiock (España). Además de ser estudiante de la Licenciatura Universitaria de Historia (UDELAR), docente de Diseño Gráfico y software Open Source (Linux), también es dueño de una gata (Mía) que odia al Real Madrid, simpatizante de FC Barcelona y Atletico de Madrid, sufrido hincha de Peñarol y religioso obdulista de la selección de fóbal celeste.