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SET THE BOY FREE: THE AUTOBIOGRAPHY – Por J0hnny Marr (Century, 2016 – 464 págs.)

Cuando pensamos en la escena de Manchester, muy probablemente sea The Smiths lo primero que se nos viene a la cabeza. Y aunque ahí mismo nuestro cerebro dibuje el rostro de Morrissey, permítanme decirles: hacen falta dos para el tango. Ese otro, tan imprescindible, brillante y definitivo en el sonido de la banda, es Johnny Marr.

A diferencia de su partenaire, la autobiografía de Marr está organizada en capítulos amenos de leer y hasta nos da el lujo de avanzar en su línea de tiempo con párrafos, puntos y comas. Todo un lujo comparado al otro (podés leer la reseña acá)

Marr, que se sentó y escribió el libro él mismo, eligió arrancar con una imagen muy potente: un pequeño niño de 4 años camina con su madre a hacer unos mandados y pasa por una tienda donde ve una pequeña guitarra de madera. Ese mismo niño se queda petrificado. No entiende qué es, pero sabe que tiene que tenerlo. Pasará un año entero hasta que puedan darse el lujo de comprársela, año en el que el pequeño Johnny no se sacó esa imagen de la cabeza. Pasará un año entero hasta que se empiece a forjar el clásico sonido que lo caracteriza.

Con el correr de las páginas, queda en claro que siempre fue un tipo de ideas claras: desde decidir que escribiría su apellido de la forma en que debía pronunciarse para no aceptar que nadie lo diga mal; desde saber que su equipo sería el Manchester City; hasta… bueno, hasta decidir golpearle la puerta a Morrissey para formar The Smiths, banda que –luego- también decidió separar.

Es inevitable que la mayor parte de su autobiografía refleje su paso por la banda, pues por algo es quién es, pero sí lo abarca desde otro punto de vista: más reservado, menos dramático, dejando paso a la idea de que hizo lo que tenía que hacer porque, como dijimos antes, él siempre quiso tocar la guitarra y no dejar nunca de crecer con su instrumento, así sea que el proceso implique tirar por la borda la florida carrera del grupo. Al final, cuando opina de su relación de amor-odio-amor-odio-odio con Morrissey, revela un frío pero lapidario “fue como tenía que ser y así imagino que será siempre”.

Más allá de su obra smitheana, Marr se toma el trabajo de llevarnos a las profundidades de todo su trabajo, desde colaboraciones con New Order, sus otras bandas, su relación con Paul McCartney y su trabajo solista. Es que, como dice él cuando se compara con Aldous Huxley (su escritor favorito, autor del libro “Un Mundo Feliz”), le parece un desperdicio que solo se lo juzgue por su obra más temprana.

Desde este lado de la pantalla, nosotros lo preferimos a él y coincidimos plenamente: sus últimos discos solistas están muy buenos y nos traen todo eso que anhelábamos tanto: la guitarrita típica de la banda que nos enamoró hace tantos años, pero con un aire renovado y un enganche automático. Típico del buen Johnny, saber lo que quiere y transmitírselo al mundo porque, hey, al fin y al cabo, fue él responsable de formar The Smiths en primer lugar.

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Marisol Gómez Sánchez

Marisol Gómez Sánchez

Es traductora, coleccionista, punk rocker, amante de las letras.

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